
Hola Mundo!!!
Hoy quiero dedicar mi post a un tío que me encontré el día de ayer, pocas veces me ha pasao.
He de deciros que siempre he considerado que la parte que mas me gusta de un tío es su "happy trail" o "caminito feliz", ese que se forma entre el ombligo y la mata de vello púbico.
Me gusta por muchas razones, principalmente por que es sumamente erótico cuando lo acaricias o besas. Los tíos suelen retorcerse de placer, inclusive yo. Además de que es como el aperitivo, sabes que estás muy cerca y pronto será tuyo ese delicioso pene que reside escasos 15 a 20 centímetros por debajo del ombligo.
Habiendo aclarado esto, os platico que el día de ayer me tocó ir a surtir despensa a la tienda de autoservicio, y mientras escogía algo de fruta me ha llamado la atención un punto rojo y grande justo frente al mueble de naranjas. Lo único que pude identificar es que se trataba de un par de nalgas redondas y bien torneadas de alguien que se encontraba inclinado de alguna manera para alcanzar mas naranjas. No podía despegar la mirada de esa visión, me moví un poco para ver si identificaba al dueño de tan hermoso atributo, lo que al cabo de unos segundos mas quedó al descubierto.
Era un tío que rondaba entre los 22 y 25 años, de tez blanca, cabello negro muy liso que caía deliciosamente sobre su frente. Tenía unos ojos claros que mas tarde descubrí eran color miel. Su perfil era perfecto, con unos labios lo suficientemente carnosos para imaginar unn par de cosas que hubiese querido hacer con ellos y justo encima un lunar de lo mas sexy y provocativo que os podéis imaginar.
Era casi tan alto como yo, entre 1.80 y 1.85 metros diría yo. Su complexión era promedio, mas robusto que delgado sin llegar a la gordura. Vestía un pantalon deportivo tipo sudadera pero de esos delgados que son pegados al cuerpo; una camiseta deportiva de manga larga y unas flip flops rojas sobre calcetones blancos. Todo el atuendo me decía que casi era la pijama del tío y sólo había ido a la tienda por alguna emergencia. El pantalón se ceñia a su trasero, frente y muslos de tal forma que no dejaba nada a la imaginación.
Cuando terminé de embolsar unos calabacines era demasiado tarde, el tío se había ido y no pude ver hacia donde. Seguí caminando con mi lista de víveres esperando encontrarlo, lo que sucedío justo en el pasillo de las bebidas.
Estaba parado recargado con su espalda sobre el carrito de víveres y de perfil podía ver su hermoso y redonddo trasero, sin dejar de poner atención al paquete que cargaba por delante. Hostia!!!
Para mi suerte, a partir de ese momento su ruta fue la misma que la mía por lo que tuve oportunidad de apreciar de lejos y de cerca sus hermosas nalgad enfundadas de rojo, su cuello largo y su rostro varonil pero hermoso. Tal fue la emoción que causó este tío que no podía soltar mi propio carrito so pena de evidenciar tremenda erección que cargaba al frente.
Sin pena alguna os digo que me formé en la línea de pago detrás de él para seguir admirando a semejante Adonis, quien además me regaló algunas sonrisas cuando accidentalmente cruzabamos mirada.
Casi nunca he visto un trasero de semejante hermosura y tristemente así seguirá siendo, lo que si sé es que ahora además de ser fan del "happy trail" soy fan de los traseros.
Un Abrazo,
David.



