miércoles, 27 de enero de 2010

Hermoso...





Hola Mundo!!!


Hoy quiero dedicar mi post a un tío que me encontré el día de ayer, pocas veces me ha pasao.

He de deciros que siempre he considerado que la parte que mas me gusta de un tío es su "happy trail" o "caminito feliz", ese que se forma entre el ombligo y la mata de vello púbico.

Me gusta por muchas razones, principalmente por que es sumamente erótico cuando lo acaricias o besas.
Los tíos suelen retorcerse de placer, inclusive yo. Además de que es como el aperitivo, sabes que estás muy cerca y pronto será tuyo ese delicioso pene que reside escasos 15 a 20 centímetros por debajo del ombligo.

Habiendo aclarado esto, os platico que el día de ayer me tocó ir a surtir despensa a la tienda de autoservicio, y mientras escogía algo de fruta me ha llamado la atención un punto rojo y grande justo frente al mueble de naranjas. Lo único que pude identificar es que se trataba de un par de nalgas redondas y bien torneadas de alguien que se encontraba inclinado de alguna manera para alcanzar mas naranjas. No podía despegar la mirada de esa visión, me moví un poco para ver si identificaba al dueño de tan hermoso atributo, lo que al cabo de unos segundos mas quedó al descubierto.

Era un tío que rondaba entre los 22 y 25 años, de tez blanca, cabello negro muy liso que caía deliciosamente sobre su frente. Tenía unos ojos claros que mas tarde descubrí eran color miel. Su perfil era perfecto, con unos labios lo suficientemente carnosos para imaginar unn par de cosas que hubiese querido hacer con ellos y justo encima un lunar de lo mas sexy y provocativo que os podéis imaginar.

Era casi tan alto como yo, entre 1.80 y 1.85 metros diría yo. Su complexión era promedio, mas robusto que delgado sin llegar a la gordura. Vestía un pantalon deportivo tipo sudadera pero de esos delgados que son pegados al cuerpo; una camiseta deportiva de manga larga y unas flip flops rojas sobre calcetones blancos. Todo el atuendo me decía que casi era la pijama del tío y sólo había ido a la tienda por alguna emergencia. El pantalón se ceñia a su trasero, frente y muslos de tal forma que no dejaba nada a la imaginación.

Cuando terminé de embolsar unos calabacines era demasiado tarde, el tío se había ido y no pude ver hacia donde. Seguí caminando con mi lista de víveres esperando encontrarlo, lo que sucedío justo en el pasillo de las bebidas.

Estaba parado recargado con su espalda sobre el carrito de víveres y de perfil podía ver su hermoso y redonddo trasero, sin dejar de poner atención al paquete que cargaba por delante. Hostia!!!


Para mi suerte, a partir de ese momento su ruta fue la misma que la mía por lo que tuve oportunidad de apreciar de lejos y de cerca sus hermosas nalgad enfundadas de rojo, su cuello largo y su rostro varonil pero hermoso. Tal fue la emoción que causó este tío que no podía soltar mi propio carrito so pena de evidenciar tremenda erección que cargaba al frente.

Sin pena alguna os digo que me formé en la línea de pago detrás de él para seguir admirando a semejante Adonis, quien además me regaló algunas sonrisas cuando accidentalmente cruzabamos mirada.


Casi nunca he visto un trasero de semejante hermosura y tristemente así seguirá siendo, lo que si sé es que ahora además de ser fan del "happy trail" soy fan de los traseros.


Un Abrazo,

David.

lunes, 25 de enero de 2010

El Infierno Parte I...



Hola Mundo!!!


Yo creo que la parte mas dolorosa de estos últimos meses ha sido el haber perdido a J, y es que, aunque teníamos poco tiempo juntos llevabamos una relación cojonuda.

Podiamos platicar durante horas, de cualquier cosa, no había silencios incómodos. Incluso, cuando estabamos en silencio podíamos sentirnos el uno al otro y con una simple mirada nos deciamos mil cosas.

Podía confiar en él, podía ser yo mismo y hablar de mi trabajo, mi familia, lo que fuera.

Claro, el sexo con J también era increíble. Apasionado y fogoso en ciertos momentos, tierno y cariñoso en otros.

Después de encontrarme con él unas cuantas horas me sentía revitalizado, lleno de energía y por supuesto, ansioso de nuestro siguiente encuentro.

Nuestro parque, como hecho de menos esa caminata a su lado, mientras paso a paso nuestras manos se rozaban como por accidente, un leve roce que no pasa desapercibido al que es buen observador pero que para cualquier otro ni se nota; recuerdo el olor del césped y las hojas de los árboles.


Extraño nuestras charlas en esa banca justo en la curva del andador, protegidos por la sombra de los árboles como si ellos fueran complices en nuestra intimidad.


Sus ojos, esos ojos negros en los que me podía perder por horas; y esa sonrisa pícara suya que me derretía el corazón y me hacía querer comérmelo a besos.


Sus besos, como una caricia apenas perceptible que recorría todo mi rostro hasta que por fin encontraba mis labios y me hacía temblar las piernas, no entiendo como lo hacía pero cada vez que me besaba en la boca, una corriente eléctrica recorría mi cuerpo y me hacía estremecerme para finalmente aflojar mis rodillas.

Todo él era perfecto, al menos perfecto para mi, para hacerme la persona mas dichosa sobre la tierra cuando lo tenía entre mis brazos.


Ya no recuerdo si lo escribí en mi blog o no, pero estaba total, perdida y absolutamente enamorado de J. Y estoy casi seguro que él de mi también. Desgraciadamente no hubo tiempo suficiente para decirnoslo mutuamente.

Después del incidente en el piso de Paco le busqué desesperadamente durante días, le mandé correos y le llame a su móvil sin suerte alguna.
Al cabo de un par de semanas por fin me tomó la llamada y aunque me costo mucho tiempo y súplicas logre hacer que nos encontraramos en el parque, tenía yo la esperanza de que con un poco de paciencia todo volvería a la normalidad.

Oh iluso de mí.

Esa charla no duró mas de 10 minutos, lo único que recuerdo eran sus reproches. Cada frase era mas hiriente que la anterior y cada palabra iba marcada de resentimiento, culpabilidad y odio, un odio que nunca imaginé pudiera despertas en alguien.

“He sido un estúpido al dejarme enredar en tu juego de maricas!!!”

“Me haz destrozado la vida cabrón miserable!!!”

“Olvídate de mí que yo haré como si no hubieras existido nunca!!!”

“No me busques nunca más si no quieres que te rompa la cara!!!”


Desde el momento mismo en que se acercó a mi en la banca, ni siquiera se sentó, se mantuvo de pie y no paró de hablar hasta que se dio la media vuelta con un

“Púdrete y vete al infierno desgraciado!!!”


Yo no podía creer lo que mis oídos habían escuchado, el odio en su mirada. Yo esperaba que en cualquier momento me diera una hostia el tío, pero al parecer se contuvo.

Ahí me quedé yo, sentado en nuestra banca, sólo mas sólo que nunca y tratando de procesar todo lo que había escuchado. No había mucho que procesar, era odio puro el que salía de su boca.

No fue sino hasta hace unos días, poco antes de reiniciar este blog que visité de nuevo el parque. No pude evitar que las lagrimas corrieran por mi rostro cuando pasé caminando junto a nuestra mi banca.


Un abrazo,
David.

viernes, 22 de enero de 2010

El inicio del fin...




















Hola Mundo
!!!

Estoy de vuelta como al principio.

Me atreví a dar un paso adelante para luego dar dos pasos hacia atrás.

Hace unos meses mi closet fué tomado por sorpresa en un intento por sacarme a la luz ante mi familia, un acto de venganza que entiendo aunque no justifico.

¿Os acordás de mi novio? Mi amado J, con quien compartí interminables tardes de intimidad y con quien saboree esa estremecedora sensación después del sexo en el piso de Paco.

Pues su novia, su prometida nos ha pillado una tarde, justo cuando nos preparabamos para apagar el feroz apetito causado por una sesión de rico y candente sexo, el timbre sonó.

Antes de que pudiera decirle a J que no abriera escuché una voz de femina que decía:

"J, ¿como haz podido hacerme esto?"

Lo siguiente fue una lluvia de insultos e intentos de agresión física contra J y contra mí al tratar de calmar las cosas. Nunca había visto a una tía tan agresiva hostia!!

El quilombo duró unos minutos, si acaso 5 minutos. A mi me ha parecido una eternidad. No había manera de hacerla callar, de decirle nada. Rompió y nos arrojó encima cuando pudo. Cuando por fin salió del piso entre gritos e insultos parecía que un comando armado había tomado por asalto el apartamento de Paco.

J se derrumbó...

Las lágrimas brotaban de sus ojos a borbotones, no atinaba a decir dos palabras coherentes y estaba tan asustado que no me dejaba decir nada... aunque no había mucho que decir.

Se vistió a medias y salió casi corriendo del piso. Antes de irse me miró a los ojos y aunque parecía que quería decir algo no lo hizo. El solo recuerdo de esa mirada llena de miedo, desesperanza, angustia me llena los ojos de lagrimas aún hoy a meses de distancia.

Me quedé solo en medio de la sala en ropa interior y llorando. No paré de llorar en casi una hora, me sentía impotente y triste, pero ante todo... culpable.

No tenía idea del infierno que se me venía encima....

Un abrazo,
David.

miércoles, 20 de enero de 2010

Hola Mundo...


Hola Mundo!!!


Parece que os haz empeñado en darme una buena zurra estos últimos meses... no importa, aquí sigo y no pretendo irme a ningún lado.

Solo en mi closet, con la puerta tapiada a piedra y lodo.

Todo parece regresar a la normalidad en mi vida y mi familia, por eso me he animado a escribir de nuevo.

Ojalá no me hayan olvidado.


Un Abrazo,
David.