viernes, 22 de enero de 2010

El inicio del fin...




















Hola Mundo
!!!

Estoy de vuelta como al principio.

Me atreví a dar un paso adelante para luego dar dos pasos hacia atrás.

Hace unos meses mi closet fué tomado por sorpresa en un intento por sacarme a la luz ante mi familia, un acto de venganza que entiendo aunque no justifico.

¿Os acordás de mi novio? Mi amado J, con quien compartí interminables tardes de intimidad y con quien saboree esa estremecedora sensación después del sexo en el piso de Paco.

Pues su novia, su prometida nos ha pillado una tarde, justo cuando nos preparabamos para apagar el feroz apetito causado por una sesión de rico y candente sexo, el timbre sonó.

Antes de que pudiera decirle a J que no abriera escuché una voz de femina que decía:

"J, ¿como haz podido hacerme esto?"

Lo siguiente fue una lluvia de insultos e intentos de agresión física contra J y contra mí al tratar de calmar las cosas. Nunca había visto a una tía tan agresiva hostia!!

El quilombo duró unos minutos, si acaso 5 minutos. A mi me ha parecido una eternidad. No había manera de hacerla callar, de decirle nada. Rompió y nos arrojó encima cuando pudo. Cuando por fin salió del piso entre gritos e insultos parecía que un comando armado había tomado por asalto el apartamento de Paco.

J se derrumbó...

Las lágrimas brotaban de sus ojos a borbotones, no atinaba a decir dos palabras coherentes y estaba tan asustado que no me dejaba decir nada... aunque no había mucho que decir.

Se vistió a medias y salió casi corriendo del piso. Antes de irse me miró a los ojos y aunque parecía que quería decir algo no lo hizo. El solo recuerdo de esa mirada llena de miedo, desesperanza, angustia me llena los ojos de lagrimas aún hoy a meses de distancia.

Me quedé solo en medio de la sala en ropa interior y llorando. No paré de llorar en casi una hora, me sentía impotente y triste, pero ante todo... culpable.

No tenía idea del infierno que se me venía encima....

Un abrazo,
David.

2 comentarios:

  1. ¡Dios mío! ¡Qué desastre! ¿Cómo se enteró esa tía? ¿Os puso vigilancia?

    Espero que nunca me pase algo así...

    Un abrazo,

    Josep

    ResponderEliminar